Gillig, de 56 años, falleció después que su auto chocara contra otro en una ruta de Texas, Estados Unidos. Por el gran tamaño de su pecho y el temor a que en caso de frenado brusco el cinturón pudiera romper los implantes de silicona, la mujer solía abrocharse el cinturón de seguridad por debajo de la zona del vientre.
Tras el choque la mujer salió disparada del vehículo y murió instantáneamente en el lugar del accidente. Mientras tanto, el copiloto que llevaba el cinturón correctamente, fue hospitalizado y actualmente se encuentra estable.Fuente...Contexto.com
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